El cuerpo descuartizado de una mujer fue hallado en un camino de terracería, en un área verde del ejido Alfredo V. Bonfil, a las afueras de la ciudad.

El cuerpo trozado fue abandonado en el interior de una caja de plástico, al parecer conteniendo las extremidades, y una maleta negra, misma que contendría el torso.

Policías federales fueron los primeros en acudir al lugar; por tanto, ellos se hicieron cargo de la escena del crimen.