LA INSEGURIDAD DE LA PERTENENCIA// LA CASA DEL JABONERO

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Por Niza Puerto

LA INSEGURIDAD DE LA PERTENENCIA

 

Dinero en efectivo, quizá logrado a través de muchos años de esfuerzo; joyas que pueden tener un valor enorme, no sólo económico sino personal; documentos que representan el patrimonio de familias, y demás pertenencias de mil 500 personas, fueron despojados con total impunidad, con prepotencia y valiéndoles tres madres el estado de derecho y las garantías individuales, por las autoridades federales, gracias a una irresponsable orden de un juzgado federal.

La sociedad civil no tiene por qué pagar la ineptitud, las carencias de un estado fallido que no sólo ha perdido el combate contra la delincuencia organizada, sino que está infiltrado hasta el tuétano por el crimen organizado. Son ellos quienes deben pagar las consecuencias, no la sociedad.

Lo ocurrido en las cajas de seguridad de First National Security en Cancún no se ve más que en países en crisis político-social, quizá como en Venezuela o como antes lo fue en Chile o en Argentina. Pero parece que este gobierno, incapaz de gobernar, tampoco se ha dado cuenta de la dimensión de lo que hoy ocurre en Cancún.

No es para nada un asunto menor. Es vulnerar la seguridad, el patrimonio de 120 millones de mexicanos, porque hoy son mil 500 personas, pero esto le puede pasar a cualquiera en este país. El sistema de justicia y el gobierno han descobijado a los mexicanos, al dejar bien claro que todo lo que creemos que es propio, en realidad no lo es y puede ser asegurado en el momento en que quieran.

Y no sólo eso, sino que además los afectados son tratados como delincuentes, les requisan sus propiedades como si fueran miembros de los cárteles de la droga, sin más explicación, sin la garantía de devolución, no, por el contario, son ellos quienes deben demostrar la legítima propiedad.

Algunos afectados le han llamado a este abuso “el robo del siglo”… Lo cierto es que desde ahora nadie en México puede estar seguro de ser dueño de lo propio.

Estamos seguros que si se atrevieran a investigar y a requisar a los grandes empresarios, a los banqueros, entonces sí encontrarían muchísimo más de lo que hoy están buscando…pero no se atreven…

Son vendedores de hule…