PICADITAS CON TODO

Por Rafael Martínez Cristo

Cuánta desmesura, cuánta altivez y cuánta desorientación priva en el Partido Revolucionario Institucional.

Resulta por demás insultante a la inteligencia el hecho de que, aún en sus últimos estertores, el PRI en Quintana Roo (partido que ha pasado un poco más allá del olvido) pretenda ser lo que ya no es, y quiera sobajar a otros cuando es él el que ya no tiene nada qué ofrecer y que ha caído en el total descrédito.

El hecho de que el secretario estatal de Procesos Internos del PRI, José Luis González “anuncie” que su partido pedirá al Panal que postule a uno de sus cuadros para la primera fórmula al Senado está totalmente fuera de toda proporción, de cualquier lógica y más bien parece algo digno de hospital psiquiátrico.

Y remató asegurando que sólo así “se garantizaría el triunfo para la alianza PRI-Panal-PVEM”.

¿Será que le hayan informado a este diputado el nivel de aceptación que tiene su Presidente de la República? O peor aún, ¿será que este señor tenga una idea del lugar al que cayó su partido con todo el escándalo protagonizado por su ex gobernador, Roberto Borge?

Diantres, creo que sería más redituable que el PRI entregue la segunda fórmula al Panal.