La Policía Ministerial investiga un nuevo móvil de asesinatos en Cancún por parte de la delincuencia organizada, luego de que pequeños comerciantes han sido ejecutados en los últimos días tras negarse a vender droga.

Un taquero de 52 años fue ultimado a quemarropa en su puesto ubicado en la región 520 la semana pasada, luego de que fuera amenazado por delincuentes que le ordenaron vender droga en su puesto.

Según la Policía Ministerial, existe en Cancún un grupo delincuencial que ha operado de esta manera desde principios de año.

El 22 de marzo, Carmelo N. despachaba en su puesto situado en la calle Villas de Álamo, cuando cerca de las 23 horas llegó un individuo, y tras preguntar el precio de los tacos, sacó una pistola y le disparó a quemarropa.

Carmelo N había sido extorsionado por delincuentes semanas antes, quienes le advirtieron que si no vendía la droga que le entregarían se atendría a los consecuencias. El comerciante se negó, le insistieron un par de ocasiones más, hasta que llegó el fatídico día 22 de marzo.

Una situación similar ocurrió el 27 de enero, cuando el dueño de una peluquería del fraccionamiento Paseos del Mar, fue acribillado.

En otra barbería de la región 232 un joven fue baleado, tras ser amenazado por la delincuencia, a fin de vender las sustancias que le entregaron. Esta persona se negó y le dispararon. Aún se encuentra grave en el Hospital General.

El viernes fueron hallados dos cuerpos descuartizados en la colonia El Pedregal. Ambos fueron identificados como peluqueros.

Ese mismo día fueron encontrados dos hermanos asesinados en la supermanzana 230, ambos taqueros.