Por Rafael Martínez Cristo

 

Ayer LA PÁGINA QR publicó en su portal web una nota titulada: “Manipulará Carlos Joaquín las elecciones// Con el consentimiento de Ieqroo podrá meter las manos en los comicios con el pretexto de una consulta sobre Uber, el día de las votaciones”, lo cual produjo cierto estupor en algunos sectores, principalmente políticos.

Y es cierto, aquí lo explicamos.

El gobernador en su página de Twitter publicó ayer el siguiente mensaje: “#Al momento. Por primera vez y de manera histórica, el @IEQROO aprobó que se consultará, a la par de la jornada electoral, si se autoriza o no el uso de transporte de alquiler mediante plataformas tecnológicas para el municipio de #Benito Juárez.

El 21 de marzo pasado, el Congreso del Estado aprobó una nueva Ley de Participación Ciudadana en donde los diputados incluyeron ocho mecanismos para que la ciudadanía participe en toma de decisiones, como son referéndum, plebiscito, consulta popular, iniciativa ciudadana, silla ciudadana, consulta vecinal, presupuesto participativo y audiencias vecinales, los cuales tendrán un carácter de “vinculante” (obligatorio).

La iniciativa aprobada ese día explica detalladamente la forma en que se desarrollaría cada uno de estos principios, sin que en ningún caso se especifique que podrían llevarse a cabo el día de las elecciones.

Muchos pensarán entonces “en México, lo que no está prohibido, está permitido”. Pues no es así.

Y es que el artículo 128 del Reglamento de Elecciones del Instituto Nacional Electoral, establece que el día de las elecciones deberán abstenerse de:

  1. a) Participar en cualquier acto que genere presión, compra o coacción del voto al electorado, o que afecte la equidad en la contienda electoral;
    b) Hacer pronunciamientos a favor o en contra de candidaturas o partidos políticos, o de sus posiciones, propuestas, plataforma electoral, programa legislativo o de gobierno, o bien, respecto de UN TEMA DE CONSULTA POPULAR. Lo anterior aplica a partir del inicio y hasta la conclusión del proceso electoral correspondiente, independientemente del espacio y el tema que estén tratando.

De esta manera,  el gobernador de Quintana Roo estaría violando los principios fundamentales de las elecciones y los derechos de los votantes como son: El voto universal, libre, secreto, directo, personal e intransferible. Así como la prohibición de actos que generen presión o coacción a los electores.

Esto va más allá de si debe entrar o no Uber. El tema es mucho más delicado, y nada, absolutamente nada, puede alterar, manipular o sesgar la decisión del elector. NADA.

Y el gobernador Carlos Joaquín González, con la complacencia y hasta complicidad de los consejeros del Instituto Electoral de Quintana Roo, pretende hacerlo: Manipular conciencias el día de la elección.

No se puede esperar reclamo alguno de los partidos de oposición estatales, no existen, al parecer están cooptados, como nunca, como ni siquiera lo estuvieron en tiempos de Roberto Borge.

Pero esto deberá estallar a nivel federal, pues se trata de una elección nacional.