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Cancún.- A pesar que inicialmente no querían hablar con él porque no cumple con su palabra, Guillermo Brahms González, secretario general del Ayuntamiento, finalmente logró un ríspido diálogo con los vecinos de las regiones 237 y 239,  que exigen la salida de dos cementeras, a las que, dijo,  no se les renovarán permisos, por lo que cuentan con una prórroga de dos meses más.

El funcionario municipal atendió a los moradores inconformes afuera del Palacio Municipal y les explicó que, aunque el municipio ya no renovará las licencias de funcionamiento, como toda empresa, estas cementeras cuentan con dos meses de gracia, durante los que pueden trabajar con los permisos vencidos.

También indicó que una de las dos empresas, Tancol, ya se trasladó a un predio en la salida a Mérida, restando dialogar con la otra, Congrejal, para que se retire antes de que culmine el plazo.

Los vecinos lo escucharon con escepticismo y molestia con el nuevo plazo, pues aseguran que les habían dicho que el 31 de diciembre era cuando se fueran.

También denunciaron que en la cementera trabajan de noche, lo que Brahms dijo que tendrá que ser investigado, al igual que los líquidos que vierten directamente al subsuelo.

“Yo no trabajo con amenazas, sino con la ley”, declaró el secretario, ante la insistencia de los vecinos de que actúen en el caso.

Brahms declaró que se ha actuado conforme a derecho en el caso, lo que fue rebatido por uno de los vecinos, que recordó que le dieron una licencia de funcionamiento a esta empresa en zona urbana.

“No sé quién se los dio, pero ya está vencido y no se les va a renovar”, respondió el funcionario.

En otro momento le reclamó a una vecina de haberlo amenazado por teléfono.

– Me han mandado mensajes amenazando, y los tengo aquí grabados.

– Yo también tengo los que usted mandó – le contestó la mujer.

– Yo no le puse nada malo.

– Yo tampoco le puse nada malo.